Durante mi viaje por India, estuve en McLeod Ganj, también llamada “Little Lhasa” o “Dhasa” debido a que es la sede del gobierno tibetano en el exilio y donde se encuentra la residencia del Dalai Lama. Una pequeña ciudad situada a casi 2.000 metros de altitud en la que pareces encontrarte en pleno Tibet. La comida tibetana se basa en la utilización de la harina de cebada tostada, aunque también puede ser de arroz o incluso de trigo. Con este tipo de harina elaboran el tsampa, la thukpa (sopa de noodles) y el thenthuk. Éste último son trozos grandes con forma rectangular, de la misma pasta con la que elaboran la thukpa y se utilizan tanto para sopa como para saltear en el wok. Ambos formatos de pasta son exquisitos. Aquí no he podido encontrar la pasta de cebada, así que he hecho un apaño con unas placas de pasta de maíz blanco chinas. El resultado ha sido buenísimo, un plato lleno de sabor y con un buen toque picante.

Ingredientes: (4 personas)
  • 500g de pasta de maíz o arroz 
  • 300g de judías verdes
  • 2 cebolla
  • 2 endibias
  • 1 pimiento rojo
  • 16 setas shiitake
  • 5 dientes de ajo
  • 1 guindilla fresca (opcional para que sea más o menos picante)
  • 1 cucharada de pasta de curry roja 
  • 1 cucharadita de mezcla de especias: anís, jengibre, clavo, piel de mandarina, canela, pimienta szechuan y pimienta blanca.
  • 1 taza del agua de hidratar las shiitake
  • cilantro 
  • sal
  • aceite de girasol
Preparación:
  1. La noche anterior ponemos las placas de pasta de maíz en un bol con agua tibia.
  2. Ponemos a hidratar las shiitake en un cazo con agua muy caliente y dejamos hidratar durante 20 minutos.
  3. En el wok vertemos un chorrito de aceite de girasol e incorporamos los ajos muy picados.
  4. Cuando estén un poquito dorados añadimos las cebollas, el pimiento rojo y las endibias en juliana. Rehogamos un par de minutos e incorporamos la cucharadita con la mezcla de especias.
  5. Añadimos las judías verdes partidas, la guindilla fresca, las shiitake en láminas y la cucharada de pasta de curry rojo.
  6. Rehogamos todo a fuego fuerte durante cinco minutos e incorporamos la sal, la taza de agua de hidratar las setas y dejamos que reduzca.
  7. Escurrimos las placas de pasta, las vertemos al wok y salteamos un minuto más.
  8. Para emplatar: servimos dos cucharadas del wok y espolvoreamos con un poco de cilantro picado.